7 Debilidades del Informe Pericial

IMAGEN 7 DEBILIDADESUno de los mayores handicaps o retos que se les presentan a los técnicos a la hora de realizar un informe pericial es que éste no presente debilidades, ya no en el aspecto puramente técnico que a buen seguro es dominado por el propio perito, sino en los aspectos conceptuales de base sobre las actividades de campo y en la elaboración del propio informe pericial.

En ocasiones se utiliza estas debilidades como vía de ataque por los letrados contrarios para la desacreditación del informe pericial y, con ello, intentar minusvalorar el trabajo realizado o la calidad de su contenido.  

A continuación se indican algunos de estos puntos débiles, que a menudo, se suelen pasar inconscientemente por alto en los informes periciales:

– EL ENCARGO: El objeto u objetivo del encargo es básico para conocer el Alcance de la actuación de campo y del informe pericial, ya no solamente desde el punto de vista obvio de los esfuerzos o la duración, sino desde el propio fondo de la cuestión planteada en sí misma como encargo.

Es necesario contestar algunas de las preguntas básicas sobre el encargo, tales como, se trata de un alcance global o sólo parcial y focalizado, lo que se está pidiendo tiene sentido o no, el resto del contexto puede influir en el resultado de la pericial, se va a disponer de lo necesario para obtener resultados coherentes, es factible alcanzar resultados de esta actuación, las expectativas del peticionario no están de acorde con los posibles resultados obtenibles, está malintencionada, tergiversada o sesgada la petición que se realiza, es posible garantizar la objetividad y la neutralidad.

– LA LEGITIMIDAD: La legitimidad es un punto muy importante aunque, a priori, parezca trivial. Se ha de tener muy claro y dejar constancia de quién es el peticionario de la actuación y del informe, cuál es su potestad sobre la información o dispositivos que se vayan a examinar, quién más debería participar o formar parte para obtener la total legitimidad de la actuación, se ha de considerar si se producen situaciones que puedan atentar contra la privacidad o la propiedad de información de terceros, si se corre peligro de obtener evidencias “del fruto del árbol envenenado”.      

– LA ACTUACIÓN DE CAMPO: Es de vital importancia conocer si la actuación de campo es única o es reproducible, es decir, si existe la posibilidad de ser repetida o de capturar información o evidencias adicionales a posteriori dado que, en la primera actuación, se quedaron sin recopilar.

Existen actuaciones que por el momento, lugar e intervinientes son únicas y, todo lo que allí no se haya adquirido como evidencias, después no tiene validez  por falta de unidad de acto  o por no haberse recopilado en las mismas condiciones que el resto de evidencias.

Es imprescindible concebir previo a la actuación de campo un esquema o diseño de la misma considerándose  qué evidencias se van a recopilar, qué medios o recursos participan, qué fases y cuánto tiempo es necesario, cuál es el proceso detallado a llevar a cabo, cómo se va a reflejar el proceso en el informe pericial.

La relevancia de la actuación también debe ser tenida en cuenta, desde el punto de vista de garantizar la presencia de los actores necesarios para proporcionar las garantías procesales y los derechos de las partes, se han de contestar preguntas cómo si es necesaria la presencia del afectado, de un fedatario público, de testigos presenciales (delegados sindicales, comité de empresa, testigos neutros, propietario, etc.).

7 DEBILIDADES DEL INFORME

– LAS EVIDENCIAS: Toda actuación pericial se basa en evidencias recopiladas o adquiridas que han de ser analizadas para alcanzar las respuestas o conclusiones. Para permitir garantizar el principio de contradicción se han de preservar las evidencias en su estado de origen, sin posibilidad de ser contaminadas, manipuladas o corrompidas.

La cuestión clave se basa en el propio proceso de recopilación y preservación, es decir, cómo se identifican las evidencias, se registran, se preservan y cómo se garantiza la cadena de custodia hasta llegar estas evidencias junto con el expediente al juzgado, se ha de considerar qué es aquello necesario de informar, de transferir y cómo se plasma en el propio informe pericial.

El no aportar la información necesaria en el informe pericial para que se pueda dar lugar a la posibilidad de entrar en contradicción significa generar una situación de indefensión a la parte afectada que podría invalidar el propio informe pericial.

Una incorrecta actuación de campo o manipulación de las evidencias que produjera el deterioro o la contaminación de las evidencias que se presentan podría llegar a invalidar las respuestas o conclusiones obtenidas.

– EL ANÁLISIS: Este es la fase en la cual se sienten más cómodos los técnicos puesto que éste es su medio. Existen análisis que conllevan una alta complejidad técnica y, en la medida en que el informe ha de poder ser analizado por otro experto en la materia para poder reproducir el proceso si fuera necesario o bien valorar y aportar una opinión sobre el mismo, es necesario dotar al análisis de la riqueza y la cantidad de detalles técnicos y en la jerga adecuada para alcanzar y plasmar los resultados que se obtienen.

El problema reside en que habitualmente el contenido técnico es difícilmente digerible para los legos en la materia, los cuales sólo pueden apreciar el volumen y la complejidad aparente de lo desarrollado o realizado en el análisis.

En el informe pericial se hace imprescindible la incorporación de apartados específicos que hagan de intérpretes o de traducción de los resultados técnicos obtenidos a las conclusiones o respuestas finales, de no existir estos apartados se hace totalmente indigerible o incomprensible el contenido del informe para los legos en la materia (letrados y jueces) que, al final formando parte del proceso, son quienes tienen que criticar, poner a prueba y valorar las conclusiones del informe pericial.    

– LA PROPORCIONALIDAD: Los recursos económicos, el tiempo y los medios disponibles suelen ser escasos y limitados, por este motivo, a la hora de realizar la actuación y el informe pericial se ha de evaluar la extensión y el nivel de detalle o profundidad dentro del concepto de la proporcionalidad que se desprenda de la aplicación del sentido común, en función siempre de cuál es la relevancia de la evidencia, qué es aquello que se pretende encontrar o demostrar, qué se necesita para llegar a la demostración o conclusión, limitándose de esta forma la cantidad de evidencias necesarias a recopilar para demostrar un hecho o información, la relevancia y aportación de las mismas, el nivel de exhaustividad o de profundidad del análisis a realizar.

Por ejemplo: de nada sirve analizar 20 muestras cuando con 2 muestras se puede obtener un resultado válido e inmutable para todas las muestras; de nada sirve llegar la consideración de unas variables o la extensión de unos cálculos a la exactitud de decimales cuando se está hablando de magnitudes de orden superior; de nada sirve analizar 4.000 muestras cuando se puede alcanzar un valor estadístico del 95% de seguridad con el análisis de 300 muestras en condiciones de estadística y de aleatoriedad.

No considerar la proporcionalidad de la actuación, significa la realización de mayor cantidad de trabajo que no aporta valor añadido al informe ni a las conclusiones alcanzadas, incrementar el volumen del informe dificultando su comprensión, un exponencial encarecimiento económico y  una mayor cantidad de esfuerzo y tiempo necesario.

LA OBJETIVIDAD: La objetividad como línea básica conductora del informe pericial es una forma de garantizar la neutralidad de lo reflejado en el contenido del mismo.

Como máxima se ha de perseguir en el informe pericial que todo lo expresado sea posible de contrastar y, al mismo tiempo, sea reflejado con la mayor objetividad posible, aportando elementos que justifiquen,  refuercen o apoyen lo afirmado.

Las opiniones y valoraciones aportadas, en la medida de lo posible, se han de objetivizar para eliminar la componente personal o subjetiva y la posibilidad de la aparición de la arbitrariedad o del sesgo que, indudablemente, podrían llegar a tergiversar los resultados y, consecuentemente, invalidar los mismos.  

Si bien a base de experiencia, poco a poco, cada cual va tomando conciencia de la importancia de estos puntos en la ejecución de las actuaciones de campo y la elaboración de los informes periciales, no está de más tenerlos presente tanto si se ha de realizar esta actividad y, como tal, se ha de validar la consistencia de lo que se va a presentar en el informe pericial, como si se está en el otro lado de la controversia y se ha de valorar las posibles carencias o debilidades del informe pericial que se está estudiando o analizando.

Anuncios

Acerca de Rafael_L_R

Perito Judicial Informático y Director de Organización, Proyectos y Servicios TICs
Esta entrada fue publicada en Buenas Prácticas, Cadena de Custoria, Divulgación, Evidencias, Opinión, Peritaje Informático o Tecnológico, Privacidad, Todos y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.