El perito informático al servicio del bien o del mal.

Las noticias no dejan de sucederse alrededor de los casos de presuntas estafas, corrupciones, tráfico de influencias, malversación de fondos, apropiaciones indebidas, etc.

heroe y villanoObservo ejemplos torpes que me hacen dudar de la capacidad de actualización de quienes permanecen impasibles ante la aceptación de documentos en papel que se podrían validar o rechazar con una simple autenticación del fichero electrónico, así como en el otro sentido, otros profesionales demasiados hábiles quienes saben utilizar este conocimiento para tergiversar o manipular las situaciones creando dudas y lagunas donde nos las hay.

Para muestra un botón…“Un hacker contratado por su abogado robó toda la contabilidad interna de Urdangarin y Nóos” publicada por elconfidencial.com el 23 de Abril de 2013.

¿A qué reflexiones me llevan este tipo de noticias?

En sentido negativo:

■ Existen profesionales para quienes la ética es respetable siempre que no se le de la oportunidad de traicionarla en beneficio y provecho propio. No obstante, no es de sorpender ya que esto ocurre en todas las profesiones y en todos los foros.

■ Que no siempre que se contrata al profesional es para que realice su trabajo dentro de la legalidad que debería prevalecer en nuestra profesión, actitud de todo punto reprochable pero seguro que altamente lucrativa.

■ Que dentro del universo de nuestros clientes tenemos tanto alumnos aventajados que saben como se ha de utilizar la tecnología en su favor, como alumnos que todavía no han tomado la decisión de la alfabetización digital y adolecen de un desconocimiento total de sus implicaciones.

En sentido positivo:

■ Reafirma, o cuando menos pone encima de la mesa, la necesidad o conveniencia de contratar a profesionales que estén colegiados o asociados, donde existe un Código Deontológico el cual se comprometen a respetar en el ejercicio profesional y la falta de ética o comportamiento deshonroso, de por sí, ya puede suponer una sanción o expulsión de la institución.

■ Es recomendable contar con profesionales quienes desarrollen su labor de forma transparente, con una trayectoria profesional visible y pública, y quienes hagan de la ética profesional un acreditación más dentro de su “Curriculum Vitae”.

■ Se constata que cada vez existen más clientes que acuden buscando el soporte y el respaldo de profesionales expertos que les ayuden a moverse en los entresijos de la tecnología como un elemento más a considerar en sus casos y en el plantemaiento de los mismos.

No obstante, no quisiera que se me malinterprete en lo comentado, no estoy diciendo que no se deba contratar a un profesional que no pertenezca a una asociación o colegio profesional, ni que estos no sean éticos, sino que a mi entender, considero que el pertenecer a este tipo de instituciones aporta valor añadido y siempre dice algo positivo a favor del profesional, cuando menos, que son profesionales preparados, formados  y avalados no solamente técnicamente sino también dentro del contexto del ejercicio profesional en el marco de la ética.

Estamos en un estado de libre comercio y de prestación de servicios en donde existe la libertad de contratación y de honorarios, consecuentemente, cada cual en función de su presupuesto, expectativas y necesidades contrata a quienes consideran conveniente.

Me reservo la opinión sobre quienes jugándose cosas importantes, se inclinan por contratar a profesionales no avalados y sin acreditaciones o garantías que les hacen el trabajo a mitad de precio o con considerables descuentos, pareciendo que la labor es nímia y se puede desempeñar en “plan casero”. Pienso que el ahorro del coste del profesional en cuestión, en la mayoría de ocasiones, se traducirá en menoscabo de la dedicación necesaria al tema, y es muy posible que después el contratante llegue a lamentar el pobre ahorro que pudiese haber obtenido en tan cuestionable decisión. Aunque haya exceso de profesionales, los trabajos bien hechos requieren su tiempo y tienen su coste.

También he de reconocer que hay quienes juegan a la ruleta y salen ganando de los casinos, el azar en ocasiones beneficia al necesitado de suerte, de igual modo que un reloj parado marca dos veces cada día la hora correcta.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Buenas Prácticas, Noticias, Opinión, Todos y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.